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Irónicamente, la actividad se retrasó más de una hora porque no había servicio de electricidad.

Doel Lopez Velazquez

De izquierda a derecha: el alcalde de Villalba, el historiador Doel López Velázquez y el profesor Carlos Pagán, presidente del Comité Rumbo al Centenario.

VILLALBA, Puerto Rico - La luz llegó a Villalba en el año 1893 gracias a una máquina traída desde España por el hacendado don José Ramón Figueroa. "Pero en toda la historia, se dice que el pueblo de Villalba se alumbraba ya en el 1893. No. Hay que corregir que, sí agradecemos esa primicia, pero que la luz llegó para la familia Figueroa." A la fecha (1893) Villalba aún no era pueblo, más bien una aldea. La luz llegó al pueblo de Villalba en el 1925 cuando se inauguró la planta hidroeléctrica Toro Negro.

La aclaración sobre la creencia generalizada de que el pueblo de Villalba fue el primero en tener alumbrado eléctrico en Puerto Rico la hizo el profesor e historiador villalbeño, Doel López Velázquez, durante la ceremonia de la celebración del Centenario de Villalba, celebrada ayer 12 de abril de 2017 en el Teatro Adrián Rosado, y en la que se le reconoció con la Medalla del Centenario como un ciudadano distinguido en la historia del municipio. Irónicamente, la actividad se retrasó más de una hora porque no había servicio de electricidad.

A tenor con este señalamiento, la Autoridad de Energía Eléctrica de Puerto Rico establece en su página de Internet que "en el 1893 se instaló el primer sistema de alumbrado privado por Don José Ramón Figueroa en Villalba. Desde entonces, hasta la inauguración de la Central Carite 1 en 1915, toda la electricidad disponible en Puerto Rico era producida y distribuida por las compañías privadas establecidas en los centros urbanos más importantes de la Isla".

Sobre el particular, Don Luis Muñoz Rivera reseñó lo siguiente en su artículo publicado en La Democracia, el 20 de abril de 1893, a raíz de su visita la hacienda de don José Ramón Figueroa, posiblemente ubicada en lo que hoy es el casco urbano de Villalba:

LA LUZ ELÉCTRICA
"Por primera vez había de instalarse en Puerto Rico.
Y no tocaba ese honor a la capital, a Mayagüez ni a Ponce. Realizaban la obra en colaboración lo señores Figueroa y Vidaurre; aquel con sus recursos cuantiosos; éste, con su laboriosidad y su inteligencia. A las seis de la tarde, barbotaba el vapor en la máquina que engendra las corrientes; a las siete, se encendían los focos, iluminando con vivas claridades los contornos.
Era un espectáculo.
En plena campiña, el progreso con sus resplandores más brillantes. Los aparatos cuestan al señor Figueroa más de dos mil quinientos duros; pero nadie podrá discutir la gloria de ser el primero que instala en este país el alumbrado por electricidad."
(Tomado de Villalba: Notas para su Historia (Estampas de Villalba Ayer y Hoy) del Lcdo. Jorge de la Cruz Figueroa, San Juan, 1986.)

El historiador Doel López resaltó que sí fue en Villalba donde por vez primera se usó el alumbrado eléctrico en Puerto Rico, pero solo para la residencia de la familia de don José Ramón Figueroa. Entonces, ¿cuándo hubo luz eléctrica por vez primera para el pueblo de Villalba? De acuerdo con el profesor López Velázquez, esto sucedió para el año 1925.

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En su libro Historia de Villalba, Doel López afirma que la construcción de la planta hidroeléctrica Toro Negro, la primera planta hidroeléctrica en Puerto Rico, se aprobó "para venderle luz a la Central Juliana y para alumbrado público y doméstico de la población". La Central Juliana era propiedad del señor Walter Mck Jones.

El proyecto, del Municipio de Villalba, tenía un costo de 30 mil dólares. Se presume que el 23 de octubre de 1925, Villalba empezó a alumbrarse con luz de su planta hidroeléctrica.

Impuestos a las propiedades de Walter Mck Jones

En otro dato histórico sobre la formación del municipio de Villalba, el profesor López Velázquez habló sobre el interés que tenía el señor Walter Mck Jones de que Villalba se convirtiera en municipio, al extremo de que aportó con contribuciones sobre sus propiedades al gobierno.

"Llegó tanto su preocupación, que los pueblos tenían que tener ciertos impuestos a la propiedad para poder convertirse en municipios, algo para lo que Villalba no cualificaba", señala el historiador. Siguió diciendo que Walter Mck Jones escribió una carta al Recaudador de Impuestos Estatal donde le decía que "puesto que yo soy el poseedor de la mayor parte del terreno de Villalba, auméntese los impuestos al terreno…el doble, y así habrá dinero."

El bono navideño de Walter Mck Jones

Otro dato interesante fue el del bono que otorgaba Mck Jones a sus empleados en la Navidad. El profesor Doel López recordó que, para la década de los 70, el gobernador Luis Ferré creo el bono navideño, pero muchos años antes, en Villalba, Walter Mck Jones se reunía con sus trabajadores en la época navideña, y les pagaba su sueldo. Además le incluía algo extra. Esto según se lo contó Víctor Torres, el chofer de Mck Jones. "El primer bono de Navidad se dio aquí, en Villalba."

El nombre de Villalba

Sobre el origen del nombre de Villalba, López Velázquez dijo que algunos creen que se debe a la ascendencia de don José Ramón Figueroa del pueblo de Villalba, en España. Pero aclaró que José Ramón Figueroa nació en el año 1835, en Aguas Buenas. Mientras, el municipio de Juana Díaz se creó en el 1798, y contaba con los barrios Caonillas Abajo y Caonillas Arriba, Hato Puerco Abajo, Hato Puerco Arriba y Vacas. Quiere decir que ya existía el nombre de Villalba años antes de nacer don José Ramón Figueroa, aduce el historiador.

Sin embargo, Don Antonio Martínez publicó en Ponce, el 24 de abril de 1895, un escrito titulado 'Datos para la Historia', y donde hace referencia a la Aldea de Villalba, como el nombre del pueblo antes de convertirse en municipio. En la publicación, Martínez alude a la figura de José Ramón Figueroa:

"Años hace que viene preparando en su mente, poblada de resolución y proyectos sanos, la fórmula de dejar al país un nuevo centro de población, que sea en un día fuente de riqueza y poderío. De ahí su ideal de fundar la aldea de Villalba, que a fuerza de luchas ha levantado en medio de todas las oposiciones que le han hecho sus adversario u sus enemigos envidiosos.
La Aldea de Villalba es hoy su mejor timbre de patriotismo y la prueba más clara de su tenacidad."

El profesor villalbeño Doel López Velázquez dedicó su vida profesional a la enseñanza del español en el sistema de enseñanza público y en la Universidad Interamericana, Recinto de Ponce, de donde se acogió al retiro.

Ha sido premiado en varias ocasiones por el Ateneo Puertorriqueño y por la Casa del Autor Puertorriqueño.

Sobre su labor como historiador del pueblo de Villalba, el alcalde Luis Javier Hernández Ortiz señaló que "se dio a la tarea de examinar nuestras raíces como pueblo, haciendo investigación seria, objetiva y acertada de la historia de nuestro pueblo". Doel López publicó el libro Historia de Villalba, que se ha convertido en punto de referencia en torno a la historia de este municipio.