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Ariel Torres denunció que la Policía no debe mirar hacia las armerías, que están haciendo su trabajo en ley, y mirar hacia los muelles.

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SAN JUAN, Puerto Rico - Ariel Torres Meléndez, presidente de la Corporación para la Defensa del Poseedor de la Licencia de Armas de Puerto Rico (CODEPOLA), opinó hoy que las declaraciones del superintendente Auxiliar en Operaciones de Campo de la Policía de Puerto Rico, coronel Reynaldo Bermúdez, relacionado a la alegada compra de 300,000 mil municiones por un solo individuo son una excusa para afectar al ciudadano decente que compra municiones para entrenamiento en un polígono de tiro, practicar el deporte del tiro, la cacería o para la defensa personal.

Cuestionó además: “¿Qué sucede si un ciudadano particular compra un millón de municiones? ¿Es delito? La contestación es no porque la Ley 404-2000 se lo permite. El problema no está en las armerías, está en el tráfico ilegal de armas y municiones. El tratar de llevar el issue de la incidencia criminal al pequeño y mediano comerciante, es irresponsable.”

El presidente de CODEPOLA explicó que el “Real System” de la Policía de Puerto Rico, utilizado por las armerías para la venta de armas y municiones, permite que transfieran lo vendido a nombre del comprador. Por tanto, cuando la armería entra el número de licencia del ciudadano, tiene pleno conocimiento de los calibres que puede venderle, de acuerdo al arma(s) que tenga registrada(s) bajo su nombre. Si comprase una caja o 20 cajas, la armería las saca de su inventario y se las pasa al comprador.

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Torres Meléndez agregó que “cuando la Policía de Puerto Rico realiza una inspección en cualquier armería, cada tres meses aproximadamente, puede identificar cuántas cajas de municiones compró cada persona con licencia de armas por día. Por ende, lo expresado por el Coronel Bermúdez, de que no pueden saber cuántas municiones compre, es erróneo.”

Manifestó además que si la Policía de Puerto Rico tiene identificado a un comprador de gran cantidad de municiones al año, “¿por qué no le han hecho inteligencia para saber el uso que le dió? Si hacen una simple inspección, las autoridades se darán cuenta de cuántas armerías tienen 300 mil balas de 9mm, 223, de AK47... Ninguna”.

Declaró que las armas y municiones en las calles llegan mediante el tráfico ilegal y la Policía lo sabe. Éstas llegan de la misma manera que la pirotecnia, o sea por los muelles.

De la misma forma, analizó el tráfico de drogas en Puerto Rico, que aunque está prohibido, se encuentran en cada esquina. Denunció que los delincuentes han escalado Comandancias de la Policía y se han robado armas y municiones del ejército de los Estados Unidos. “Claramente, vemos una deficiencia del gobierno en custodiar sus propias instalaciones, sin embargo, le pedimos a las armerías requisitos y más requisitos al pequeño mediano comerciante que quiere establecer su negocio de armería, cuando es el mismo gobierno que no puede cumplir con eso”, terminó diciendo Ariel Torres.