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Category: Vida Social

Por: Profesor Carlos A. Marrero

La esperanza es la confianza de lograr una cosa o de que se realice algo que se desea.

Reflexion Nuevo Ano

Prof Carlos MarreroDESDE MI ESCRITORIO - El 2020 comenzó con impactantes sucesos a nivel isla. Asesinatos, crímenes, terremotos, suicidios, entre otros lamentables eventos. Cierto es que si enfocamos nuestra mirada solo en esto, la esperanza, la fe y la visión de optimismo que acostumbramos a tener al iniciar un nuevo año, desaparecen por completo. Por esta razón, creo que es imperante que respiremos y levantemos nuestra mirada de manera vertical, porque si solo observamos de forma horizontal, nos podremos convertir en otro problema para la sociedad, porque la salud mental se nos afectará. Está en nuestras manos la decisión...

Primero que todo, debo confesar que he experimentado la ansiedad, la incertidumbre y el temor colectivo que se ha suscitado en los pasados días. Esa es nuestra naturaleza humana reaccionando ante eventos como los mencionados. Ahora, al pasar unos días es casi urgente decidir si mantenerse en una actitud de miedo y convertirse en portavoces de malos presagios, o si mejor se opta por aferrarse a la fe, al autocontrol, al optimismo y a la resiliencia que define al puertorriqueño.

La esperanza es la confianza de lograr una cosa o de que se realice algo que se desea. Esto debes internalizarlo y poner en perspectiva que quieres que ocurra, ya sea para el país o para tu vida personal o profesional y, si es necesario, ponerlo por escrito, para que lo veas a diario y así recordar lo que anhelas.

Piensa en esas resoluciones y los objetivos con los que venías a devorarte el nuevo año. Rescátalos y llénate de optimismo. El optimismo no es decir que sí se puede y listo. El optimismo es la actitud que asumes con responsabilidad, frente a las circunstancias, reconociendo que vencerás con todo tu empeño y con la guía y la mano de Dios.

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Por otro lado, date cuenta de que tienes vida. Sabes que esta tiene sus altas y bajas y de seguro has tenido muchos momentos de gozo y retozo, y los has festejado, pues en estos momentos que se mueven nuestros cimientos como país, también debes disfrutar. ¿Cómo? En donde hay necesidad, acércate y lleva alegría, un obsequio, un donativo, un abrazo. Eso te hará sentir satisfacción. En tu trabajo y en tu hogar, haz lo posible por ser sal y luz. Olvida rencores y malos entendidos y promueve la paz. Proponte hacer y ser el cambio que deseas. A veces cuesta y tarda tiempo, pero nadie te dijo que transformar ambientes con estructuras del ayer, sería un camino alfombrado de rosas, pero ver el resultado, dará paz en tus días.

En resumen, el 2020 es esperanzador si decidimos verlo desde la fe, como la fuente de creencia de que todo es posible. Es un año que empezó enseñándonos a seleccionar con más cuidado nuestras prácticas de vida y convivencia. Todo lo que ha ocurrido, no ha sido por pura casualidad. El esfuerzo, las lágrimas, el dolor por los hogares destruidos y hasta las vidas que se han perdido, valdrán la alegría en el propósito de Dios, si decidimos vivir mejor y nos convertimos en agentes de cambio y lumbreras. Ahí radica la esperanza para un fenomenal 2020 para los habitantes resilientes de la Isla del Cordero.