Policía

Opinión

Category: Opinión

Por: profesor Carlos Marrero

"Estoy seguro de que el 3 de noviembre los boricuas demostrarán si aman o no al país. Tal vez veamos que se rompe con el bipartidismo..."

Voto PNP PPD

Prof Carlos MarreroEste próximo martes, 3 de noviembre de 2020, Puerto Rico tiene la contienda electoral más esperada de este siglo. Un proceso que se ejerce cada cuatro años y el cual nos ofrece la oportunidad de, más allá de seleccionar un equipo gubernamental, conocer el sentir de nuestro pueblo y saber así, quienes son las personas que nos rodean. Sí, porque el voto permite ver el uso de la conciencia, los intereses y si realmente nuestros semejantes aman al país, o sencillamente actúan por el fanatismo íntegro (como el voto) que demostrado está, que nos ha llevado al deterioro en todas las áreas medulares que componen un país. En el caso de Puerto Rico, ¿que más nos falta ver a raíz de las administraciones penepés y populares? No sé usted, pero yo no quiero ver más. La desfachatez, la corrupción, el nepotismo, la deshonra, la mentira, la injusticia, entre tantas cosas más, han sido características claves de los dos partidos tradicionales. Esto no lo digo yo, solo basta sentarse a instruirse de nuestra historia política como país.

Entre tanto, muchos estamos esperanzados en que predomine el voto con conciencia a inicios del próximo mes. ¿Qué es un voto con conciencia? Es uno que el ciudadano ejerce, luego de haber dedicado tiempo, horas y días, a leer propuestas, planes de trabajo, la preparación de los candidatos, la manera elocuente de proponer alternativas, sin mirar colores, ni partidos, y que piense en el bien común. Un voto que se realiza, no para el lucro y beneficio de un(os) grupos, sino, uno que piensa en toda la inmensa diversidad de colores, ideales, credos, ateos, orientaciones sexuales, intereses, gustos, preparaciones académicas, etc. del país. En otras palabras, un voto con conciencia, si es visto con la responsabilidad que amerita, apoya hasta aquellos con los cuales se puede diferir, pero a sabiendas que ese candidato(a) o partido va a ayudar sobre este sector de mi prójimo, nos atrevemos a navegar por la papeleta, para ejercer un voto mixto o por candidatura, porque tal o cual proyecto va a ayudar a mi hermano, a mi amigo, a mi vecino...Ahora, ¿seremos capaces de dar un voto con conciencia? Digo esto porque, ya ha quedado demostrado que nuestra sociedad no es blanca y negra, es de una gama de colores. Son estos colores los que brindan el mejor espectro de nuestras necesidades como país.

Parrocoop 2019

Por tanto, estoy seguro de que el 3 de noviembre los boricuas demostrarán si aman o no al país. Tal vez veamos que se rompe con el bipartidismo, que alternativas nuevas y viables para su realización despunten y lleguen a obtener los votos necesarios para comenzar a caminar, o simplemente, volvamos a ver que el resultado en las urnas de lo que habita en miles de puertorriqueños, el Síndrome de la mujer maltratada. Hago uso de esta símil con aquel votante que se muestra pasivo, con miedo de cruzar el ideal en que siempre creyó, para apoyar nuevas propuestas. El voto con síndrome de mujer maltratada es uno que se ejerce aun cuando el votante sabe que miembros de esa creencia o partido tradicional, públicamente, por sus actos, son una vergüenza para el país. Ese voto íntegro por un partido tradicional, partidos que miles han endiosado como las únicas opciones de bienestar para la isla, es aceptar cuatro años más, que nos maltraten, nos mientan, que sus malas administraciones provoquen el éxodo de nuestros hermanos a otras tierras, que persista la ansiedad en los hogares, que aumente el insomnio, los estados anímicos fatales, la falta de fe, entre mil cosas más. El voto ejercido por una persona que no puede ver que hay otras opciones mejores y necesarias para sacar a nuestro país adelante, por parte de nuevas plataformas partidistas, es la muestra mayor de que el síndrome de la mujer maltratada está más presente que nunca en los votantes puertorriqueños.

Es por eso, que este próximo 3 de noviembre, lo ideal para muchos sería escuchar y ver, que el Movimiento Victoria Ciudadana y su delineado plan de trabajo, por su brillante y resiliente candidata a la gobernación, junto a su equipo de trabajo innovador y vanguardista, se abren paso en nuestro gobierno. Que profesionales candidatos del Proyecto Dignidad entran por la puerta ancha al Senado, para atender necesidades imperantes de nuestro país. Que nuevos candidatos populares, penepés, independentistas, fueron escogidos por el pueblo, por sus preparaciones, récord de servicio público, propuestas de peso y que promueven en todo tiempo la inclusión de los distintos sectores del país. Ojalá y esto se dé, ¡ojalá! Que el país se vista de colores, y la unión de mentes diversas formen un nuevo gobierno. Un gobierno que en blanco y negro (PNP y PPD), nos han traído a vivir los días más grises de nuestra vida. Ojalá y mi gente se encuentre en la etapa número 4 del Síndrome de Mujer Maltratada, la responsabilidad, porque de tener el resultado electoral, de lo mismo que hemos tenido por décadas, evidenciaremos que estamos como estamos porque no avanzamos de la etapa número uno, la negación. Y entonces, salir del hoyo donde estamos, no es problema del gobierno, es problema del pueblo.

-------------------------
El autor fue Coordinador Académico Estudiantil en EDP University en Villalba. Ha sido profesor universitario y director académico en la Universidad Interamericana. Conferenciante motivador y coordinador de eventos sociales.