Policía

Opinión

Category: Opinión

La autora entra de lleno al tema, muy de moda por cierto, de la burla y el “bullying” hacia las personas gordas.

Bullying on Fat

Colaboración de la profesora Carmen J. Fernández Espada

Prof. Carmen J EspadaOPINIÓN - Es lamentable levantarse en las mañanas y encontrar que entre las noticias más comentadas del país se encuentra una que hace referencia a la cruel burla por el aspecto físico de una persona, convirtiéndose así en punta de lanza para dar paso a la mofa y comidilla pública. Me refiero a la noticia que circulara en los medios noticiosos el pasado 5 de septiembre de 2019, que hacía referencia a la burla de la que fue víctima en un programa radial, el ex Menudo Rey Reyes.

Como educadora he sido testigo de lo que sufre un niño o joven cuando es víctima de bullying y todo el daño emocional y psicológico que ello puede causar, a tal grado que muchos hayan considerado el suicidio y otros, lamentablemente, lo hayan realizado. A pesar de toda la orientación y campañas en contra del acoso, el mismo sigue ocurriendo. Lo más lamentable es que los que tienen el privilegio de tener un micrófono en sus manos y comunicarse masivamente con el pueblo, usen el poder de la palabra para destruir y no para edificar. Lo que implica llevar un mensaje contrario a lo que debe ser el respeto a la dignidad e individualidad humana. “Un gran poder conlleva una gran responsabilidad”.(Stan Lee). Seamos sabios al momento de hacer uso del don de la palabra, bien sea de forma oral o escrita.

Total Gas

Mediante la lectura oral y discusión de una tarea de redacción que mis alumnos realizaron en días recientes, un grupo de duodécimo grado, recreó una situación con este tema y aproveché la coyuntura para hablar del sobrepeso y de la obesidad. Una joven, generalmente callada, de inmediato quiso opinar y nos narró, con un nudo en la garganta, cómo había sido su triste niñez por culpa del acoso del que fue víctima por ser “gordita”. Expresó lo “miserable” que esto la hizo sentir y cuánto daño ese acoso del que fue y ha sido víctima ha minado su autoestima. Escuchar este tipo de experiencias más allá de entristecerme, me provoca un coraje inmenso. Siempre fui gordita y sé lo que se siente. En mi caso nunca he dado mucha importancia al qué dirán y siempre he tenido “el cuero bastante duro”, pero no deja de molestarme. Además de que no todos asumen las críticas y burlas de la misma manera que en su momento yo lo hice. El acoso, no importa del tipo que sea, causa mucho daño y, en la mayoría de los casos, un daño irreparable.

La belleza es relativa. Basta ya de presentarnos cánones de belleza basados, por ejemplo, en las modelos de Victoria”s Secrets o la revista Sport Ilustrated. Mantener un cuerpo en cierto peso de acuerdo con la estatura y medidas óseas de cada persona es importante por asuntos de salud. Sin embargo, si se siente bien con X o Y peso pues sea feliz. Los demás respetemos la individualidad y dignidad de cada ser humano. Si bien es importante cuidar nuestro aspecto físico, más aún debe ser cuidar el aspecto interior.

Seamos un poco más empáticos, solidarios, sensibles y respetuosos, máxime cuando somos seres imperfectos creados por un Ser perfecto que nos insta a cultivar nuestro interior, nuestra espiritualidad, y alma porque, al fin y al cabo, esa es nuestra verdadera esencia. En definitiva, son estos los verdaderos principios y valores humanos que debemos practicar.

La belleza física es un viajero que pasa, más la belleza interior es el equipaje que llevarás contigo hasta la eternidad.


La autora es maestra de Español del nivel secundario en la escuela Felipe Zayas, de Coamo. Posee una maestría en Educación y ha ofrecido cursos en la Universidad Católica de Ponce, la Universidad Interamericana y EDP University de Villalba.