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Category: Vida Social

Por Juan “Bertin” Negrón Ocasio

Bertin en Japon

Juan Negron OcasioDespués del enorme cansancio de subir y bajar cuestas pa 'rriba y cuestas pa 'bajo de todos los barrios de Villalba, barrios con falta de caminos, sin brea, llenos de piedras; y de tanto cruzar ríos sin puentes y pasar por valles de día, montañas en la oscuridad, y las trilláh de perros Chin Goh…me cansé de Villalba. Le añadí a la excusa de irme la maldita economía, y el tirijala de la politiquería que me tenía en un patín. ¡No aguanté más! Así que me fui lejos. Cogí la primera lancha que salió de Cataño, pasé por la Isla Nena, crucé el canal de Panamá y llegué a un lugar extraño.

Fue tan pésimo el viaje con la marejada que caí en un sueño profundo. Soñaba con los charcos del Río Achiote, con las Fiestas Patronales, con El Chorro de Doña Juana y el Festival del Ñame…

-¡Kagoenshima, Kagoenshima! Kago… Oí que gritaban y me levanté pestañeando asombrao y asustao de aquella maravillosa pesadilla.

-¡No, no en mí no! ¡Encima de mí no! Protesté. Gritaba a todo pulmón por ayuda y pedí auxilio. A lo lejos escuchaba un reguero de gente, otros sacudiéndome, intentaban despertarme.

-¡Hola, señor! Ya llegó a Kagoshima, Japón- me dijo con ternura una señora. Y entendí a perfección mi destino.

-Gracias- dije medio abochornao.

Ese día que llegué a Kagoshima vi todo lo lindo de Japón. Qué lindo es ese país con tantos edificios, tanta gente amontonada como güimos, tantas cositas pequeñas, tanto para ver y aprender. Con la curiosidad del jíbaro me tiré calle abajo como si bajara desde Mogote a la Plaza Pública José Ramón Figueroa. Empecé a curiosear por todas las tiendas, miraba las calles y todo ese andamiaje de chirimbolos niponeses. No encontré local de negocios vacío. Hasta aprendí el lenguaje extraño:

-Kon osin yegua (¡Hola!). Decía y fui comprando figuritas orientales. ¡Qué lindas!

-Arigato gozaimazu (Muchas gracias). Me respondían.

-Korewa ikura desuka (¿Cuánto cuesta esto?). Insinué un negocio.

-¡Ma Ce Ta!-. Me respondió con disgusto un señor de 200 años.

Pero me encontraba contento con mi nuevo idioma. ‘Carajo, esto es más fácil que el inglés’, pensaba. Y qué lindas las japonesitas…hasta que me dijeron:

-¡Misubishi! ¡Misubishi!

Pero inmediatamente les salí al paso:

-QE baai, esono. Aí si Ke nó. Choi ca chao.

Y sonriendo como pequeñas palomitas siguieron paso fino calle abajo mostrando la pancarta de vender autos y se perdieron cuales princesitas de cuento oriental.

BA Mirandas-BakeryFue increíble lo bien que me trataban. ¡Oh, qué ternura, qué cortesía! ‘Esta gente sí tiene cultura’, reflexionaba. Entré a un restaurante y con ojos de gato asustao no entendí un comino los garabatos que veía en el menú. A quién se le ocurrió inventar esa mier… Le grité idiomas a mi iPhone 10, que es más adelantado que la Tianhe-2, y en menos de dos minutos aprendí que, “en japonés los nombres extranjeros se escriben con un silabario especial…”; me memoricé lo más importante de los léxicos hiragana y katakana. Como me crie en la Barriada de los Perros, tiré pa’ encima y haciéndole la seña de la cruz llamo a un mesero:

-Anata ga shitaidesú-. Dijo en tono musical.

Me miré los zapatos sin ver nada de cachasú y le tiré la mía:

-San Ko Cho-.

Me miró, cerró los ojos y sonrió. Mostró su “Futsuu Rei” frente a mí y se ahuyentó. Minutos después regresó con una olla gigante llena de arroz blanco y una bandeja repleta de sashimi de carne de caballo:

-Rōsuto ga. Dijo con linda amabilidad.

-Jayameunmashite - le contesté en mi niponllalbeño y se marchó. No sé ni qué rayos dije.

Sin saber qué pensar dije tragando verde, “me rayo palta”. Pero como el hambre habla le metí el diente y me comí hasta el pegao. Pago la cuenta y sigo mi destino saludando como un alcalde. Todos me sonreían. ¡Qué belleza es la isla de Japón! Un archipiélago de 6,852 islas y 126 millones de gente que se entienden de lo más bien. Pensé por segundos en Puerto Rico. Con el traductor de mi celular en mano comienzo a disparatar con aquella gente que sonreía y me devolvía la pronunciación correcta. Pero había algo raro y descifré lo que estaba pasando.

Fíjense que los nombres de los japoneses se parecían a gente de Villalba. Eran tan parecidos que comencé a llamarlos, pero aterrorizados se me escabullaban. Entonces se me ocurre buscar una biblioteca. En la acera veo un viejo esquelético, meditando sobre una alfombra roja con dos muletas. Con mi acento niponllalbeño le pregunto:

-Tú le e li bō a ki.

Se levantó endemoniado y me pegó un muletazo. Salí corriendo como alma que lleva el diablo. Después de una hora de búsqueda, por fin encuentro un edificio con una arquitectura oriental como se ven en las películas de Osaka. Me sentí ser Tom Cruise en el Japón imperial filmando “El Último Samurái”, en realidad estaba “Perdido en la Traducción” con mis disparates villalbeños…para entenderme en japonés, qué podía hacer. “Usa el ko ko, Bertin”, me dije. Entré al edificio y encontré un traductor (libro) en rōmaji (lengua japonesa de letras latinas). Asombro para mí fue descubrir tantos nombres de villalbeños y boquiabierto, perplejo, fascinado fui anotando los nombres que aquí les estampo:

- Jaime Ríos - To mojao
- Freddy Santos – Glo Li fi Ka do
- Ismael Rentas – Al ki Lao
- Cholo – To pe Ka
- Luis Javier “Javi” Hernández Ortiz - Ai ki dó
- Diana Laboy Ortiz – Blin ca lo alto
- Gerónimo “René” Delgado - To fla co
- Héctor “Papo” Díaz - Ta cla ro
- Panamá – Ka ne Ka
- Melvin Vázquez Roche - Aq po li yao
- Tranquita – Li ga dól
- Pablo León – Ka ku Ki
- Jesús “Chuito” Ortiz Torres - Pin ta tō
- Diego Velázquez - Ni kón
- José Luis “Chele” Rivera - TÁ fi nao
- Neisha Vázquez Muñoz - Qe ma da
- Jossean Santiago - Ta tó cli To
- Rosita Santiago - Gua gua MaNeja
- Delma Martínez - Flo leh da
- Víctor “Vitito” Marrero - Le trao TA
- Alexis - Ta Zo lø
- Zulma Ortiz - Se Zu da
- Miguel A. Rodríguez – Lo gen Te Ló

¡Fascinante, fascinante! Los invito a que visiten la Biblioteca del Su RoYo en Kagoshima. Hay trillones de nombres registrados de villalbeños, tantos que no hay espacio en Villalba Online para publicarlos. Les contaré más en la próxima cuando regrese de mis viajes de Japón y de El Chi Chón.

Por el momento,
Sidesayunara.

Significado real de palabras japonesas:
1. Kon'ni yegua - Hola
2. Arigato gozaimazu - Muchas gracias
3. Korewa ikura desuka -¿Cuánto cuesta esto?
4. Anata ga shitaidesu - ¿Qué desea?
5. Aikido - El Aiki se aplica en la defensa personal cuando el oponente es el primero en atacar.
6. Sayonara - Adiós
7. Kaku - escribir
8. Ki - La energía espiritual del alma.
9. Mitsubishi - tres diamantes
10.Futsuu Rei – la inclinación más respetuosa de la cultura japonesa.