Policía
Category: Vida Social

Por Juan “Bertin” Negrón Ocasio

en Africa

Esta foto me la regaló la Negrita Melabembona del Barrio El Chichón en el Festival El Ehcocotaoh.

Juan Bertin Negron OcasioSalí pal Cerro Maravilla y fui a parar al continente ‘e África. No entiendo cómo pasó ni ónde estaba. Sé que estaba en la casa de la negra Melabembona en El Chichón y recostao en un sofá salí soñando disparates. Minutos antes Melabembona me había dao una taza ardiendo e café prieto color medianoche, todavía tengo el cielo de la boca quemao’. No sé qué marca era, pero no cultivado en Matrullas. Hubiera querido soñar con aquellos tiempos cuando se tomaba café cosechao en Villalba. Pero los oportunistas fastidiaron el progreso de la electricidad y las siembras de gandules y caña y jobos y la del agua y hasta la del inodoro.

Quién no sabe que Villalba fue uno de los primeros pueblos en tener un inodoro y ¡unjuum! electricidad. La misma lú que no hay.

No le ha pasao a usted que a veces sueña con cosas excéntricas y quiere volver a dormirse para seguir el mismo sueño como cuando sueña que es millonario como me pasó a mí. Y esos sueños de los que uno nunca quiere despertar. “Ay, que hermosa eres mi cielo.” Sueños de amorcitos. Hay veces que sueño que estoy montao en las machinas de las fiestas patronales y despierto descocotao’ en el piso con un guabarucho en el coco.

¡Qué horrible es soñar que uno se está cayendo por un barranco sin poder agarrarse del aire y despierta uno azorao con el corazón saliéndole por el pecho!

Villa Coop

La ocurrencia es que, quizá fue el café, llegué lejos arrastrao’ por una gran tormenta al revés por las corrientes del Río Achiote juntao con el Jacaguas detrás del cuartel. Cuando se abrieron las compuertas del Lago Guayabal salí como alma que lleva una gallina acabá de poner huevos. Los que desconocen su historia creen que todo lo exorbitante llega de Estados Unidos. Se tragan la píldora que lo mejor viene del lao’ allá, la moda, los carros, la tecnología, y hasta las rubias son americanas. Menos las cucarachas.

Llegué al África y me encontré con un montón de villalbeños que conocía, y escuché relatos de otra gente, debido a mi buen oído de sordomudo. De modo que, me acordé lo que se me olvidó, y pasé cerca del Valle de Gabón. Nadie sabe que El Yunque es una extensión de la Cuenca del Congo, la biodiversidad del verdadero Edén. Pero el boricua no acepta que la verdadera Amazonia está en su isla. Si los políticos se copiaran de los costarricenses quizá Villalba fuera un paraíso visitado por más gente linda como Claudino, Boliche, Paloma, Panita y Gudo, que nunca se fueron. Esa gente fea sí nos dejó recuerdos lindos. Pero falta creatividad. Deben hacer un museo de cera de esa gente pa que se levante la economía. Resulta que no es buena idea. Pero, quién dio la idea de los paneles solares en agosto antes de las tormentas, léanlo aquí http://villalbaonlinepr.com/index.php/gente/vida-social/537-el-mejor-candidato-para-villalba .

Sigamos con la aventura de mi viaje al continente bello de África. Que la política no deja na’. Esa gente nos saca el jugo, nos exprimen y después botan el gazpacho.

La taza de café de Melabembona me llevó a pensar más allá de lo que debí. Cuando crucé el Atlántico en un tubo de goma que me prestó Lipe, pasé por Cuba, y Fidel me dijo adiós con su mano izquierda, no desperté porque ya él estaba en otro cielo pregonando el comunismo. Inusual fue llegar y conocer tantas gentes lindas de caras prietas tan preciosas como los diamantes de las sortijas de matrimonios.

Arribé a las costas y me recibieron los bembes de Malcolina de Jagüeyes junto a Mandela. Al Mediterráneo llegué y me encontré con la gran Tribu de Mandé, pero no se equivoque, existen más de 20 idiomas entre 20 millones de caras lindas de gente negra. Dicen los que no saben que allí nació Maelo Rivera y Ramón “Diplo” Rivero. Además, hablan español, ‘afrikáans’ y otros idiomas autóctonos como el ‘bereber’ y decenas de lenguas originales habladas por más de 100,000 personas.

Oyendo ese revolú de palabras estaba más peldío que un juey visco y cojo. Así que le jehmandé al presidente de la tribu con mi idioma peculiar avancino mientras Malcolina me miraba boquiabierta.

-¿Sabe uté ónde tá el Chichón?

-Ek verstaan nié. (No entiendo) -Dijo.

-No, no llegué a pie. Llegué en una balsa desde el Lago Guayabal.

-Jy het my in die gesig staar villalbeño. (Tú me tienes cara de villalbeño.)

Reí y pensé, “no embuste son”. Hasta ahí se le torció el rabo a la puerca y como no entendía ni pío me fui a la jungla a tomar un curso adelantado de afrikáans por el intelné.

Ahora sí que voy, dije.

-En jou agüela om 'ondé Tá' (y tu abuela ónde está) -Le solté.

-Hy kook stoofpot. (Está cocinando san cochón.) -Respondió.

-¿Chencho tá allí?

-No, sólo vi a Santoelbombó.

(Después de tanto esfuerzo el condenao hablaba español.)

-¿Y Panamá?

-Tomando ron en juau-juau, juau-juau.-Dijo ladrando (refiriéndose a la Barriada de los Perros).

-¿Uteh va pa casa e’ Chola?

-No, voy a buscar a Ñamelón.

-¿Cuándo visitará a Villalbá?

-En nobembe de 2020 cuando ‘egue a la aldea laló...

Me dijo riéndose con cara de ojos tristes y nos despedimos y me fui flotando poco a poco mar adentro montao en la balsa.

Todavía anestesiao con olor a café prieto desperté sobre el sofá cavilando, quién rayos será la ló...la lùu... laloó...o...la lú...