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En Puerto Rico siempre van a existir las condiciones ambientales para que se desarrollen enfermedades través de mosquitos.

avion en aspersion

Por Juan Negrón Ocasio

No hay que ser un experto para saber que cualquier riego de pesticida o insecticida por aire es perjudicial para la salud del ser humano, para la vegetación y para otros seres vivientes. No existe ningún pesticida, herbicida o insecticida que no contenga contaminantes. Todos son tóxicos.

Debido a sus agentes dañinos a la salud es que tienen que usarse con extrema precaución y lo indica claramente en las etiquetas de empaque y lo describen detalladamente con instrucciones específicas las compañías. Lo controversial del riego de insecticidas, aparte de las consecuencias inmediatas, pudieran ser los efectos malignos a largo plazo.

En el caso de Puerto Rico con la situación de la aspersión, que es regar el insecticida Naled por donde quiera por aire, existen enormes preocupaciones dentro de la sociedad en general y con razones justificadas. Hasta el presente, no se ha encontrado nada que no indique que el agente Naled debe aplicarse con extremo cuidado debido a los efectos peligrosos que puede causar a la salud. Los materiales menos tóxicos en grandes cantidades pueden causar grandes daños: cáncer, alteraciones hormonales, efectos reproductivos, afectación de la fertilidad masculina, efectos en el sistema nervioso, efectos en el sistema inmunológico, síntomas de intoxicación, entre otros que no se han publicado.

El Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos de Norteamérica ha indicado que la fumigación aérea es solamente 10% efectiva ya que los mosquitos deben estar volando durante el riego. Los mosquitos viven alrededor de dos semanas y lo que constituye un peligro es la larva contante que sigue engendrado los insectos. Quiere decir que la aspersión tiene que repetirse si se utiliza como el máximo mecanismo de control.

En Nueva York se encontró que después de 11 años de fumigación la población de mosquitos aumentó 15 veces más. En Florida, las autoridades han concluido que después de una década de fumigación aérea, los mosquitos no han sido totalmente controlados, sino que desarrollaron resistencia al pesticida (herbicidas, pesticidas, insecticidas tienen básicamente los mismos efectos nocivos). Un grupo de médicos y científicos de Quebec aseguraron que “…fumigar en comunidades urbanas es mucho más peligroso para la salud humana que el peligro que representaba los mosquitos…”.

Un reporte del Instituto de Recurso Mundial indicó que “los pesticidas pueden crear desórdenes al sistema inmunológico tales como lupus y cáncer”. Los pesticidas más utilizados son: el Malathión el cual es neurotóxico, impide el funcionamiento normal del sistema nervioso, y causa otros efectos, tales como diarreas, nausea, dolores de cabeza y déficit de atención; aumento de tumores en los senos y riesgo de contraer “lymphona de Hodgkin”. El “Naled” es un organofosforado que, al igual que Malathión, perturba la función del sistema nervioso, y algunos efectos pueden ser dolores de cabeza, náuseas y diarreas. Este es más toxico cuando se respira, y deteriora la memoria y el aprendizaje, y es un carcinógeno. Adicionalmente, interfiere con el desarrollo cerebral en la etapa prenatal.

En julio, 1998, la EPA de EEUU, revocó el uso de Malathión (Informe sobre Malathión, Dr. R.A. Montenegro, Biólogo, 2001). Los daños a largo plazo son peores. Los animales acuáticos serán afectados y muchos se comerán los mosquitos que caen muertos por el insecticida, lo que será contra-productivo por que los peces estarán contaminados. El riego aéreo de insecticidas afectaría el hábitat animal en los bosques: pájaros, insectos predadores de mosquitos, plantas medicinales y frutales, y especialmente la polinización (abejas). En las áreas de aspersión donde residan seres humanos puede causar numerosos síntomas y/o enfermedades, aparte de los efectos ya mencionados, y se ha encontrado que un alto porcentaje de gente ha sido hospitalizada por condiciones respiratorias y enfermedades dermatológicas, como han sido los casos en Nueva York. Numerosos estudios han encontrado algunos efectos negativos sobre el medioambiente, especialmente cuando el glifosato [o el diclorvo] toca fuentes de agua como ríos y lagos, las contamina y afecta en general a toda la población de seres vivos: humana, animal y plantas (Análisis del director del Centro de Estudios sobre Seguridad y Drogas de la Universidad de los Andes, abril, 2015).

En la isla de Puerto Rico siempre van a existir las condiciones ambientales para que se desarrollen enfermedades través de mosquitos u otros mecanismos de contaminación. Ha ocurrido con el Dengue, el Mosquito del Nilo, Chikungunya y ahora el Zika. Sin embargo, los hechos nos demuestran que la salud del pueblo puertorriqueño siempre ha estado amenazada sin que el gobierno tome acciones prudentes para proteger la salud y el medioambiente. El Agente Naranja dejó terribles ronchas insalubres, las cenizas de AES (Salinas, Peñuelas) aún representan un enorme riesgo, y sin mucha información hubo un exterminio de las cosechas de los frutos cítricos que aún no se ha revelado su procedencia científica. Lo que sí está demostrado es que entre 1956-1968 se experimentó con más de 48 herbicidas en Puerto Rico (Center for Defense Information, agosto, 1999). Los experimentos por la agencia militar de Estados Unidos DARPA se llevaron a cabo en el Yunque, Mayagüez, Cabo Rojo, Guánica, Las Marías, Luquillo y Río Grande (indymediapr.org, 2004).

Los datos publicados por el Registro Central de Cáncer de Puerto Rico: 2006-2010 muestran que entre 2006–2010, 66,007 personas en Puerto Rico fueron diagnosticadas con cáncer: 36,273 (54.9%) hombres y 29,734 (45.1%) mujeres. La misma agencia señala que en Puerto Rico se reportaron 15,392 casos nuevos de cáncer durante el año 2012: 8,159 (53.0%) hombres y 7,233 (47.0%) mujeres. Los reportes anteriores demuestran solamente el aumento continuo de las incidencias de cáncer. Indudablemente, existen numerosas enfermedades y condiciones de salud, no incluidas, que de alguna forma pudieran ser la causa de la contaminación del ambiente en Puerto Rico.

La prevención más significativa para evitar todas las enfermedades mencionadas, especialmente el cáncer, sería evitar más contaminación, proteger el medioambiente e intentar utilizar lo que la madre naturaleza nos ha regalado con el uso de mecanismos orgánicos, orientación e información higiénica y proveer materiales y equipo necesario a la población. La responsabilidad suprema de todos los gobiernos es proteger al máximo su población.