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Historias de Villalba

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La Central Herminia (1932-1947) en Villalba, antigua Central Juliana (1919-1931), cerró en el 1947.

Central Herminia

HISTORIAS DE VILLALBA - Este artículo fue narrado por don Agustín Santiago (Q.E.P.D.) a su nieta Yelitza Berríos Santiago cuando, estando en la escuela superior (1991-1994), necesitaba presentar un trabajo especial. Lo que llama la atención del mismo es la buena memoria que tenía don Agustín para recordar tantos detalles de una época tan lejana. Es parte de la historia del pueblo de Villalba y lo reproducimos fielmente.

Para eso de 1917, fue fundado Villalba como pueblo, lo que se consiguió por un americano que visitó Villalba, pueblo que llegó a amar tanto que, además de fundarlo, lo hizo parte de su corazón. Mr. Walter Mck Jones y su esposa Elena Mck Jones compraron propiedades en Villalba que convirtieron en fuentes de trabajo. Entre estas cosas, Mck Jones trajo a Villalba una central azucarera. Esta central, conocida como Central Juliana (y más tarde como Central Herminia) fue fuente de empleo por muchos años para el pueblo de Villalba.

Estaba esta central situada en los terrenos que hoy ocupan el Cuartel de la Policía, la Cooperativa Alba y el Centro Comercial que colinda con el Colegio Nuestra Señora del Carmen (lo que en aquel tiempo fuera el Hotel Toro Negro de Villalba).

A esta central se traía la caña en paquetes de dos o tres toneladas que se cogían con una grúa. El "guinchero" era el que trabajaba la máquina para subir la caña y echarla al tablero. La máquina, conocida como "guinche", era de vapor. El "guinche" funcionaba con unas válvulas manuales. El tablero era un conducto parecido a una escalera eléctrica que se movía con vapor.

BA Centro AhorrosDe este tablero, dos obreros con unos instrumentos conocidos como "garabatos", la terminaban de echar al conducto que se conocía como "hamaca". Luego pasaba a una máquina de 32 cuchillas que trituraba la caña. De ahí pasaba al área donde se encontraba el "retranquero", quien era el obrero que ayudaba a que la caña cayera a un conducto que la conducía al Molino Número I, luego por otro conducto al Molino Número II y por último, por otro conducto hasta el Molino Número III.

De aquí seguía por un conducto nuevo que la llevaba a los "calderines" (especie de calderas de donde salía todo el vapor que hacía funcionar la central completa). En estos "calderines" había un presión de 125 a 150 libras de vapor. Cuando llegaban a 150 libras de vapor, que era la máxima cantidad que resistían los calderines, ellos mismos descargaban.

Para mover los molinos había una máquina llamada "Fulton" (especie de rueda grande de hierro). De aquí la caña pasaba por unas prensas de hierro que recogían todo el sucio que dejaba la caña. Al quedarse el sucio en las prensas, salía el "guarapo" hacia dos grandes tanques. Aquí se añadían químicos como cal y formalina. Luego era bombardeado a los "tachos".

Al llegar aquí, con la fuerza del vapor, se hacía "sirop", y después "melao", hasta convertirse en azúcar negra. De aquí bajaba a la "centrífuga" (máquina que traía un cedazo como el de una lavadora gigante, y funcionaba con una fuerza increíble para sacar la miel y dejar sólo la azúcar limpia).

La miel que salía de la "centrífuga" era recogida en dos grandes tanques. Luego se echaba en barriles, se vendía o se usaba para darle comida a los bueyes. La azúcar se echaba en sacos y era conducida a la Central Mercedita, en Ponce, para refinarla.

En la central habían unos pitos que sonaban por la mañana, al mediodía y por la tarde. Uno de ellos lo conserva la Cooperativa de Gandules de Villalba, y todavía está en funciones.

CONDICIONES DE TRABAJO EN LA CENTRAL

Se trabajaban dos turnos de 12 horas. Se cobraba un dólar diario o un poco más, de acuerdo al puesto. Luego de algunos años, la ley hizo que se trabajaran ocho horas, lo que obligó a la central a hacer tres turnos de trabajo.

Ya aquí los obreros cobraban mucho más dinero, pues se les pagaba un dólar por hora, lo que convertía un día de ocho horas de trabajo en ocho dólares diarios. Había aproximadamente 50 obreros en cada turno.

CLASIFICACIÓN DE EMPLEOS

  • Guinchero - descargaba camiones y echaba la caña al tablero.
  • Soguero - formaba la caña en estibas y las amarraba.
  • Garabatero - halaba la caña para echarla a la hamaca.
  • Retranquero - con una máquina, echaba la caña a los molinos.
  • Bagadero - echaba el gabazo a las calderas para producir el vapor.
  • Fogonero -limpiaba los hornos y sacaba las cenizas.
  • Mecánicos - daban matenimiento a las máquinas.
  • Bomberos - bombeaban el guarapo a los tanques de arriba.
  • Centrifugadores - ponían a trabajar las centrífugas.
  • Prenseros - bregaban con las prensas y sacaban los paños sucios.
  • Químico - hacía las pruebas de calidad del producto.
  • Laboratorio - donde trabajaba el químico las pruebas de calidad.

En determinado momento, la central tuvo una deuda con el banco, el que la tomó por un año para liquidar dicha cuenta. Durante este año, la administró Don Francisco Luna. Después que el banco cobró su deuda, fue embargada por la familia Semidey para cobrar otra deuda que la central había adquirido.

Doña Elena Mck Jones no quería que se vendiera, pero su esposo no quiso volverla a comprar. Al pasar a manos de la familia Semidey, el nombre de la central cambió a Central Herminia.

Cuando subieron los precios de los artículos, los Semidey tuvieron problemas económicos y decidieron venderla a Venezuela, no sin antes explicarles a sus empleados que no era su deseo venderla, pero el alcalde de esa época (Don Félix Luis Hernández) no hizo nada para retenerla.

Hasta este momento duró la Central Azucarera de Villalba, la cual se había mantenido activa en este pueblo por más de 30 años.